7.10.13

Reseña: Mystic City, de Theo Lawrence.


Título: Mystic City. La ciudad del agua.
Autor: Theo Lawrence.
Saga: Mystic City (1/3)
Páginas: 432.
Año: 2013.
Editorial: Montena.


Una ciudad dividida, un amor destinado a durar para siempre y una mentira que puede cambiarlo todo...

Dos familias enemigas, los Foster y los Rose, mueven los hilos invisibles de Nueva York. Tras años de ardiente confrontación, ahora la ciudad va ser testigo de un acontecimiento inaudito: Aria Rose y Thomas Foster, los primogénitos de cada familia, van a casarse, y su matrimonio simbolizará la unión inquebrantable de los dos linajes.

Mientras tanto, en las Profundidades, un grupo de rebeldes trama una virulenta rebelión política que podría hacer temblar los pilares de la ciudad y acabar con todo lo que los Rose y los Foster han construido...

Los polos se han derretido a causa del calientamiento global, dejando a las ciudades bajo el agua. Este es el caso de Nueva York, ciudad en la que nos sitúa Mystic City, en la que podemos encontrar dos clases sociales: los privilegiados, que viven en las Atalayas, ciudades artificiales que se encuentran por encima del agua, y los místicos, seres con poderes mágicos que viven en las profundidades, donde el agua se ha hecho con gran parte del lugar. Aria, nuestra protagonista, se despierta desorientada, sin recordar grandes retazos de su vida, tras sufrir una dosis de stic, lo que viene siendo una droga ilegal de procedencia mística. No recuerda haber consumido droga o por qué tendría que hacerlo, no se acuerda de que estaba tan enamorada de Thomas Foster como para enfrentarse a sus padres por ese amor, no recuerda ser la prometida de Thomas. ¿Qué haces cuando no recuerdas las partes más importantes de tu vida? ¿Crees a los que aseguran que todo fue debido al amor por Thomas? ¿O decides averiguar por tu cuenta lo que de verdad sucedió?

La verdad es que yo me esperaba muchísimo de este libro. El argumento, la preciosa portada. Todo indicaba que era el libro perfecto. Pero no ha sido así. Es cierto que no ha sido una completa decepción, pero tampoco es para tirar cohetes.
¿Puntos negativos? Bastantes. 


Partiendo del maldito amor a primera vista. Este factor que aparece en casi todos los libros juveniles me desconcierta. La relación de Hunter y Aria resulta precipitada en todos sus aspectos y es bastante predecible desde la aparicion del misterioso chico que se dedica a salvar a la pobre damisela en apuros.
Otra cosa que me ha sacado de quicio es la continua mención de los músculos/bicéps de Hunter. Gracias, Theo Lawrence, por la aclaración unas setenta veces durante toda la historia. Me ha quedado clarísimo de que Hunter es todo un hombre con respecto a su físico. 


Luego están las descripciones innecesarias que Aria da de todos los personajes con los que se cruza aunque sea un segundo. ¿Para qué demonios necesito saber cómo es un camarero que no aporta nada a la historia? La mayoría son irrelevantes, y los personajes principales no son muy profundos que se diga. 


¿Algo mas? Sí. Aria. La protagonista me ha puesto de los nervios desde el principio. Para empezar, es tan impulsiva (tan, tan, tan) que resulta irreal. De verdad, chica, ¿cómo consigues que escapándote todas las noches no te pillen, cuando la ciudad entera está con escáneres de última generación que controlan todos tus movimientos? No, tú eres tan lista que sólo te pillan cuando estás en tu habitación, un aplauso. Además... ¿qué haces para no morirte del sueño por las mañanas cuando no duermes en toda la noche? En serio, dime cómo lo haces. Además, me parece muy bien que estés enamorada, pero por favor, ten un poco de sentido común. Si vas a estar con un chico en tu habitación aunque sea para hablar, ¿qué tal si cierras la puerta? No sé, es una sugerencia que no te vendría nada mal. 


Los personajes no están bien trabajados, sobre todo los secundarios, que se quedan como apartados aunque tengan bastante que ver en la trama; me hubiese gustado saber más acerca de Tuck, por ejemplo, el mejor amigo de Hunter, quien aparece varias veces, o Davida, la doncella de Aria. Son casi todos personajes planos, de los que se pueden sacar muchísimas más cosas de las que ha mostrado el autor.
Además, está el hecho de que hay cosas totalmente sacadas de la nada, en las que el autor pretende dar un giro inesperado pero que no resulta, porque todo es tan precipitado y tan improvisado que se nota. Así es, me parece un libro improvisado sobre la marcha. Lo siento, pero haberlo trabajado más. 


La historia sería muchísimo mejor si se hubiese profundizado más en ella. Crea un mundo nuevo, por decirlo de alguna manera, en el que hay seres con poderes, los Místicos, pero se menciona tan por encima que no he podido sumergirme en él en absoluto. Pretende entremezclar una novela de Shakespeare con una juvenil y el resultado no es tan bueno como se espera. Me hubiese gustado disfrutar más de la historia, porque tiene muchísimo potencial que no se ha sabido aprovechar, lo que es una pena.


Tengo que decir, que una cosa positiva que tiene el libro es la ambientación. Me encanta lo bien detallados que están los lugares, cómo el contraste entre las profundidades y la superficie se define tan bien. El autor ha conseguido crear una ciudad a partir de un hecho que está sucediendo actualmente —el calentamiento global, los polos derritiéndose—, provocando un resultado satisfactorio. Pero obviamente, no puedo hacer que un libro me guste únicamente por la ambientación, aunque ésta juegue un papel importante en la historia.

3/5
 ★★★☆☆

Reseña: Requiem, de Lauren Oliver.

AVISO: Puede contener spoilers de Delirium y Pandemonium.
Titulo: Requiem.
Autor: Lauren Oliver.
Saga: Delirium (3/3).
Páginas: 448.
Año: 2013.
Editorial: SM.


Han tratado de acabar con nosotros. Pero todavía estamos aquí. Y cada día somos más. Quizá tengan razón y nuestros sentimientos nos vuelven locos. Tal vez el amor es una enfermedad de la que tendríamos que curarnos. Sin embargo, hemos elegido un camino diferente. Y al final, esa es la mejor cura: ser libres para elegir. Ser libres para elegir... aunque sea equivocadamente.

Después del inesperadísimo final de Pandemonium —con el que no pude más que quedarme perpleja y maldiciendo al mundo entero—, por fin nos llega Requiem, el temido tercer y último libro de esta magnífica trilogía que me atrapó entre sus tentáculos desde la primera página de Delirium.

En Requiem nos volvemos a encontrar con Lena, nuestra protagonista; vuelve a estar en Tierra Salvaje, más confundida que nunca; tras salvar a Julian de la muerte, pensaba que podía volver a ser feliz, esta vez con él, tras haber superado la muerte de su primer amor, Álex. Pero el destino suele divertirse a nuestra costa, ya que Alex sigue vivo y descubrirlo ha sido un golpe duro... demasiado duro para Lena. Lo peor es que él ha decidido ignorarla como no sólo como si su historia de amor nunca hubiese existido, sino como si ella tampoco existiese.

Por suerte, Lena tiene trabajo que hacer a parte de ahogarse en sus penas, ya que se dedicada por completo a la Resistencia. Ésta es más fuerte cada día, más numerosa. Avanza en busca de la libertad tan ansiada. Se hace con las ciudades poco a poco. En este libro la historia se centra más en este punto, en la sociedad, quizás por ello he extrañado todo el amor y la pasión que me han enamorado en los dos primeros (sobre todo en el primero; ay, la preciosa historia de amor de Lena y Alex...).
Lo primero que he pensado al cerrar el libro ha sido: «¿qué demonios ha sido esto?» He tenido ganas de lanzarlo por la ventana como hace Bradley Cooper en «El lado bueno de las cosas». Algo así: WHAT THE HELL. 

El final. El final es totalmente desconcertante. Abierto. Sin conclusión. Toda una increíble trilogía para un final como este. Es inaceptable. Y me siento traicionada. La autora es capaz de hacerlo muchísimo mejor y no sé porqué no lo ha dado todo en Requiem, con las ganas que tenía de leer este libro; bueno, yo, y todo aquel que se ha estado con los nervios a flor de piel cuando Alex dijo «No la creas» en Pandemonium


No sé ni cómo puntuarlo. Más que nada porque ha habido momentos intensos y otros en los que he querido estrangular a Lauren Oliver. Esta autora me deja las emociones por los suelos después de cada libro, aunque con este no estoy muy segura si es del todo bueno.


A Lena necesito sacudirle para que espabile. Se comporta de un modo infantil, con rabietas y pataletas propias de un niño de 5 años. Eso le quita muchos puntos, porque la hay un gran cambio entre la Lena de Delirum y Pandemonium, ya que se convierte en una guerrera firme y con un objetivo claro. Pero en este libro... es que he llegado a detestarla. 


Y Alex, otra sacudida necesita también. No le da oportunidad a Lena de explicarse en ningún momento, lo que me exaspera, porque claro, yo le quiero juntos. Se acabó el Alex de la sonrisa que te llegaba al corazón, el de los ojos brillantes. No. Este Alex es reservado, taciturno. Es cierto que después del calvario que tuvo que pasar al permancer encerrado durante meses, es normal que le haya afectado y haya instalado una oscuridad en su interior que antes no existía. 

Julian sigue siendo tan encantador como en el segundo libro, pero no me llega como lo hace Alex. Es leal a Lena, le da el espacio que necesita... pero se da cuenta de que no es lo que esperaba cuando se unió a la Resistencia por ella. A mí me da pena, porque todo lo hizo por ella, pero quizás el corazón de Lena no le pertenece por completo como ella misma pensó. Tengo que decir, que por mucho empeño que ha puesto la autora en hacer más pasivo a Alex y más activo a Julian, mi corazón pertenece y siempre pertenecerá al primero.

El resto de personajes también adquiere un protagonismo que en los anteriores no tenía, sobre todo Hana, quién se alterna con Lena para contar su versión de la historia, dentro de la sociedad. La mejor amiga de Lena está curada y comprometida con el hijo del alcalde. Justo la vida que soñaba con tener. Sólo que quizás no es tan brillante como esperaba que fuera. Y la sociedad no es tan perfecta como pensaba que era. Encontramos que Hana, al igual que Lena, también ha cambiado. Ya no es la chica caprichosa que conocimos en Delirium, ya no se preocupa únicamente por su aspecto, sino que empieza a prestar atención a lo que le rodea, a la sociedad.

Con respecto a la prosa, no hay mucho que decir, ya que todo el mundo que ha leído algo de Lauren Oliver sabe lo increíble que es como escritora. La narrativa es tan adictiva como siempre; es mágica, te deja en vilo y te oprime el corazón al introducir esos efectos tan dramáticos que cambian por completo el curso de la historia. 

Como he dicho, el final me ha cabreado. Muchísimo. Quiero. Necesito un cuarto libro para saber qué demonios pasa. Con Lena. Hana. Alex. Julian. La sociedad. Con todo. Estoy enfadadísima con Lauren como nunca lo he estado con ninguna autora por este motivo. En serio, se ha montado un lío que no va a resolverse a menos que escriba un cuarto libro. 

4/5
★★★★☆ 
6.10.13

Reseña: El chico malo, Abbi Glines.


Título: El chico malo.
Título original: The Vicent Boys.
Autor: Abbi Glines.
Saga: The Vicent Boys (1/3).
Páginas: 288.
Año: 2013.
Editorial: Destino.

Beau era el chico malo de la ciudad y yo la chica buena. Se suponía que no debía ocurrir.

Beau Vincent es maleducado y peligroso, el típico chico malo. Entonces, ¿por qué la buena de Ashton, que tiene en Sawyer al novio perfecto, no puede evitar sentirse irresistiblemente atraída por él?

Desde que eran pequeños, Ashton, Beau y Sawyer estaban muy unidos. Pero esta amistad se quiebra cuando Ashton y Sawyer, el primo bueno, empiezan a salir. Ashton y Sawyer llevan tres años juntos, se quieren mucho y son la pareja perfecta. Pero cuando él se va de la ciudad para pasar el verano, Ashton se siente muy sola, por lo que decide reavivar su amistad con Beau, quién es considerado el chico malo de la ciudad, siempre metido en problemas y al que todo el mundo desprecia. Cuando retoman esa amistad, Ashton y Beau se dan cuenta de que lo que sentían en uno por el otro no era precisamente amistad y cariño, sino una atracción fuerte y algo mucho más profundo: amor. Con este nuevo descubrimiento, ambos deben decidir si seguir a su corazón o a la razón, que les insta a abandonar sus sentimientos por el bien de Sawyer, a quien ambos quieren. Sin embargo, los sentimientos son más fuertes que la voz racional de su subconsciente, ya que ni Ashton es la chica buena que finge ser, ni Beau es tan valiente como para dejar pasar la oportunidad de estar con su gran amor. De modo que, poco a poco, la unión que ambos habían dejado ir se vuelve más fuerte hasta llegar a un punto en el que no hay marcha atrás.
Pero en cuanto Sawyer vuelve a la ciudad... la cosa se complica más. Y más. Y más.

Cuando vi este libro por primera vez, no me llamó tanto la atención, ya que es el típico chico malo-chica buena que no me acaba de convencer. No me esperaba gran cosa, para ser sincera, y así ha sido; no es la octava maravilla del mundo, aunque los hay peores.

La pluma de la autora nos hace sumergirnos en la historia de pleno, ya que es adictiva y no puedes parar de leer porque necesitas saber qué sucede en la siguiente página. Está escrito desde el punto de vista de Ashton y Beau, alternándolos a ambos para dar más énfasis a la historia. Algo novedoso con respecto al resto de novelas juveniles románticas, son las escenas de sexo explícitas. No, no os confundáis, no es una novela erótica en absoluto —a mí no me lo ha parecido al menos—, pero si nos ponemos a comparar, es cierto que es bastante subidito de tono.

Sin embargo, también es cierto que no me ha parecido que esté muy bien escrito, debido quizás a las repeticiones innecesarias tipo «soy una chica buena... pero quiero ser mala. Pero tengo que ser buena. Aunque soy mala», lo que en cierto modo, casi me ha hecho cerrar el libro para no volver a abrirlo. Ashton es tan bipolar que acabas perdiéndote entre tanta indecisión. Quiere a Beau, pero quiere a Sawyer, pero también a Beau y otra vez a Sawyer. Nunca he tenido tantas ganas de abofetear a alguien como quiero abofetear a Ashton. En cambio, los personajes masculinos, los primos Vicent, me han parecido muchísimo mejor trabajados, por lo que acabas descubriendo que ni Beau es tan malo como aparenta, sino que tiene un corazoncito que puede ser herido, ni Sawyer es tan caballero como todos creen que es, ya que es capaz de tener su puntillo de crueldad.

Como he dicho, no me esperaba mucho de este libro, por lo que no he podido decepcionarme por sus puntos negativos. El final que deja no es de todo abierto, aunque es cierto que en las últimas páginas se introduce un factor sorpresa que nadie se esperaba, lo que seguramente dará pie al siguiente libro, The Vicent Brothers. No me perderé este segundo libro, aunque tampoco tengo unas ganas locas de leerlo que se diga.

En conclusión; si lo que buscas es un libro fácil de leer, en una tarde o en un par de ellas, con el que no esperas nada espectacular y necesitas un respiro entre tanto best-seller, este es tu libro. Pero avisados estáis: no esperéis encontrar una maravilla, porque os decepcionaréis hasta decir basta. Mejor tomáoslo como lo que es: un libro con el que matar el tiempo, con una historia de amor que no es nada del otro mundo, aunque sí entretenida.

2,5/5
★★☆☆☆

Reseña: Promesa de Sangre, de Richelle Mead.

 AVISO: Puede contener spoilers de Vampire Academy, Sangre Azul y Bendecida por la Sombra.
Título: Promesa de sangre.
Título original: Blood Promise.
Autor: Richelle Mead.
Saga: Vampire Academy (4/6)
Páginas: 492.
Año: 2013.
Editorial: Alfaguara.

¿Hasta dónde llegará Rose para mantener su promesa?

La vida de Rose ya nunca será igual. El reciente ataque strigoi a la Academia St. Vladimir ha devastado el mundo moroi. Muchos han muerto, otros han sido secuestrados, entre ellos: Dimitri Belikov.

Rose tendrá que elegir entre mantener su voto de prote­ger a Lissa, su mejor amiga y la última princesa Drago­mir, o abandonar la academia y buscar a su amado. Pero, llegado el momento…

¿Encontrará el valor necesario para cumplir la promesa que le hizo a Dimitri y terminar con la vida de la persona que ama?

Después del impresionante y devastador final de Bendecida por la sombra, no encontraba el momento de tener Promesa de sangre en las manos. No era capaz de dejar de ansiarlo una y otra vez, ávida de la continuación de esta espectacular saga. Cuando abrí el libro, con el corazón en un puño y los nervios a flor de piel, no sabía con qué podía encontrarme, ni siquiera qué debía esperar de Richelle Mead.
Promesa de sangre nos sitúa unas semanas después del tercer libro, justo el día del cumpleaños de Rose, en el que cumple 18 años. Decidida a mantener su promesa de cumplir la última voluntad de Dimitri, abandona la academia St. Vladimir y con ello, a su mejor amiga, Lissa, lo que significa renunciar a ser su guardiana una vez graduada. Rose sabe que Dimitri ha vuelto a su lugar de origen, por lo que vuela a Rusia. En cuanto pisa suelo ruso, la acción empieza. En su busca, mata a todos los strigoi que es capaz, lo que le lleva a conocer a Sydney, una alquimista. Este personaje nos introduce en el mundo de la alquimia, del que ni Rose ni nosotros teníamos idea, pero que al final resulta un factor interesante y novedoso, que además, nos presenta a otro personaje, Abe, del que no desvelaré más que es el jefe de una mafia del que Rose no se fía. Qué sorpresa nos deparará Abe, qué sorpresa. Cuando Rose, gracias a la ayuda de Sydney, llega a Siberia, conoce a la familia Belikov, con la que pasa un tiempo muy agradable, tanto que empieza a considerarlos su familia. Pero finalmente emprende su verdadero viaje y el motivo de que ha abandonado su anterior vida: matar a Dimitri... o al strigoi en el que se ha convertido.

Sinceramente, este libro me ha resultado más pesado que los tres anteriores, aunque eso no significa que me haya llevado más tiempo leerlo, porque lo he devorado con igual rapidez. Lo que sucede es que cuando Rose y Dimitri se encuentran finalmente... bueno, digamos que todo el amor que he sentido por él hasta el momento se ha convertido en algo parecido a la repulsión por lo que sucede con Rose, por lo que me gustaría que nuestra queridísima protagonista le dé una oportunidad al carismático y sexy Adrian
Aun así, es un libro que me ha mantenido atenta con cada página, con el que se acaba descubiendo cosas nuevas —acerca de la alquimia, la magia de los moroi...— que seguramente tengan mucho protagonismo en los siguientes libros —por lo que sé, la autora ha escrito una saga alternativa sobre los alquimistas—. La narración de Richelle es tan buena como siempre, alternando diálogo y descripción justamente donde se pide, para mantener en vilo al lector. Los elementos de acción y misterio, altamente tensos, se encuentran en cada capítulo del libro, ya que la autora sabe a la perfección lo que necesita la historia para que no se deje de leer. La ambientación, oh, la ambientación. Es tan buena que me dan ganas de visitar todos esos preciosos lugares lo que viene siendo ya. La manera en la que describe las ciudades rusas es tan vivida y llena de detalles que te hace pensar que estás acompañando a Rose en su viaje.

Como siempre, la autora nos deja con un final para tirarse de los pelos, ya que todo da un giro de 180 grados y una sorpresa que a mí personalmente, me ha dejado boquiabierta. Sólo diré que necesito ya el siguiente libro, cuanto antes mejor, por supuesto, aunque eso signifique que vaya a morir de un infarto con tanta tensión, misterio y acción. Y por supuesto, amor.

 4/5
★★★★☆
5.10.13

Reseña: Lola y el chico de al lado, Stephanie Perkins.


Título: Lola y el chico de al lado.
Título original: Lola and the Boy Next Door.
Autor: Stephanie Perkins. 
Saga: Un beso en París (2/3)
Páginas: 400.
Año: 2013.
Editorial: Plataforma Neo.
Para la diseñadora de moda en ciernes Lola Nolan, las prendas de ropa más llamativas, más brillantes, más divertidas, más salvajes, siempre son las mejores. A pesar de su estilo extravagante, Lola es una hija ejemplar y una buena amiga, y tiene grandes planes para el futuro. Todo en su vida parece bastante perfecto (incluso su guapísimo novio rockero) hasta que los gemelos Bell se mudan de nuevo a la casa de al lado. Cricket Bell ha vuelto, y quiere arreglar los problemas del pasado. Y Lola deberá reconocer sus verdaderos sentimientos hacia él.

A pesar de llevar tiempo queriendo leerme Un beso en París, al final he conseguido éste antes que el anterior. Así que al introducirme en este mundo creado por Stephanie Perkins, me he sorprendido gratamente (e incluso he sabido el final de los personajes del primer libro mencionado, lo he me ha hecho tener incluso más ganas de leerlo).  Lo primero que me gustaría señalar es cómo la autora convierte algo simple en algo asombroso. Cómo de una historia sencilla ha sacado lo que es este libro. 

Lola es bastante diferente al resto de las chicas; es original, en cuanto a caracter y, cómo no, en cuanto a vestuario. Cada día es alguien distinto, pero sigue siendo ella misma, todos sus disfraces tienen su esencia. Y, sobre todo, no le importa lo que piense la gente de ella por vestirse como lo hace (ojalá yo tuviera esas agallas).


Cricket Bell, resumiendo, es todo lo que una chica quiere en su vida (incluida yo misma, por supuesto). Es atento, dulce, simpático, encantador, inventor y está enamorado de Lola. Ambos tienen una historia que hace que al principio Lola no le quiera ver ni en pintura, y mucho menos en la realidad, pero al final... bueno, no voy a desvelar el final, que es la parte más ansiada y preciosa del libro. Pero... yo quiero un Cricket Bell en mi vida. Cuanto antes, mejor. 


El resto de personajes están tan bien estructurados que sientes que un pedacito de ellos está contigo a lo largo de todo el libro e incluso cuando lo acabas. Calliope, la hermana gemela de Cricket; Max, el novio rockero de Lola (al que al final he destestado por cómo resulta ser); Nathan y Andy, los padres gays de Lola, cuya presencia ha sido de lo más original (no se encuentra en muchos libros este tipo de parejas, y el toque me ha encantado); e incluso Norah, la madre biológica de Lola, quien en realidad no es tan mala como piensas en un principio. 


En definitiva, es un libro con una prosa preciosa y una historia más preciosa aún, que nos mantiene leyendo hasta el final porque uno necesita saber qué sucede con nuestros protagonistas, fácil de leer y que durante las 395 páginas que tiene (¿tantas? ¡Pero si no he tardado ni un día en leerlo!), no sientes que el aburrimiento te vence en ningún momento.
 

4/5
★★★★☆
 

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