25.11.13

Reseña: Entre tonos de gris, de Ruta Sepetys.


Título: Entre tonos de gris.
Título original: Between Shades of Gray.
Autora: Ruta Sepetys.
Páginas: 288.
Año: 2011.
Editorial: Maeva.

El conmovedor testimonio de una adolescente que quita el aire, captura el corazón y revela la milagrosa naturaleza del espíritu humano.

¿Alguna vez ha caído en vuestras manos un libro que no habéis podido soltar ni un instante? Entre tonos de gris es uno de estos libros. No importa si tenéis doce, cuarenta o noventa años, esta novela os atrapará y hará que os olvidéis del mundo que os rodea.

La novela comienza cuando Lina y su familia son arrancadas a la fuerza de lo que había sido su plácida existencia hasta ese momento, y los acontecimientos se precipitan por una terrible espiral. Desde las primeras líneas, la poderosa voz de Lina, su joven y valiente protagonista, nos arrastra. Su fuerza y su voluntad de mirar siempre hacia delante nos impresionan. Pero, sin duda, su dignidad y su determinación de ser ella misma a pesar de las circunstancias son lo que nos conquista para siempre.

Entre tonos de gris nos muestra que incluso en la noche más oscura hay luz. Y que el amor es el arma más eficaz.

Para responder a la pregunta que nos hacen en la contraportada del libro («¿Alguna vez ha caído en vuestras manos un libro que no habéis podido soltar ni un instante?»), diré que sí, que he leído libros maravillosos de los que no me he podido despegar desde la primerísima página. Este es uno de ellos; uno de los mejores libros que he tenido el placer de disfrutar, y que me quedo corta al decir que, sin duda, se ha convertido en uno de mis favoritos nada más acabar la última página.

Cuando hablamos de la Segunda Guerra Mundial, pensamos en los campos de concentración de los judíos y las atrocidades que cometió Hitler durante el holocausto nazi. Pero, ¿qué hay de los estados bálticos? Nos solemos olvidar de que la crueldad de Stalin fue equiparable a la del dictador alemán, acabando con la vida de más de veinte millones de personas inocentes. Ruta Sepetys, cuyo abuelo fue oficial del ejército lituano, nos describe la situación que vivieron los ciudadanos que fueron deportados a cárceles y campos de trabajo como si de criminales se trataran, a través de Lina Vilkas, una joven lituana de quince años que es sacada a la fuerza de casa en medio de la noche, junto a su madre y su hermano. Desde ese momento, toda la vida que conocía se hace añicos, y debe aprender a sobrevivir en situaciones inhumanas, trabajando durante todo el día y recibiendo un mendrugo de pan duro como recompensa. Lo único que no le hace perder la esperanza ni la cordura es la promesa de volver a su padre y su pasión por dibujar, lo que le llevará a plasmar sus sentimientos de odio, ira y miedo, a escondidas de los agentes de la policía secreta soviética.

«Se han preguntado alguna vez cuánto vale una vida humana? Aquella mañana, el precio de la vida de mi hermano fue un reloj de bolsillo.»

Entre tonos de gris no es un libro fácil; es más, es duro y sombrío, desgarrador e infinitamente triste, que deja su huella en el corazón de todo lector. Estremece a cualquiera con la voz de Lina, llena de dolor, pero con una fuerte determinación por sobrevivir pese a la situación en la que se encuentra. Lina, quien en la vida que le ha sido arrebetada tenía todo lo que podía llegar a desear, madura a pasos agigantados entre el dolor y los abusos que su familia y el resto de deportados sufren a manos de los agentes del NKVD. Aprende a apreciar las pequeñas cosas y los momentos únicos, a mantener la esperanza incluso en la más densa oscuridad y a abrir su corazón al amor en vez de sentir miedo. 

Ante nosotros se despliega un amplio abanico de personajes primarios memorables, como Jonas, el hermano pequeño de Lina, quien también madurará de manera precipitada. Elena, la madre de Lina, una mujer con un gran corazón y una bondad aún mayor, dispuesta a cualquier cosa para que sus hijos y la gente que le rodea sobreviva y no sufra más de lo necesario. Andrius, un joven carismático y generoso, capaz de arriesgar su vida para salvar la de aquellos que le importan; no tardará en convertirse en alguien importante, no sólo para Lina, sino también para la familia de ésta, y por supuesto, para los lectores; Andrius se hace un hueco en nuestro corazón antes de que nos demos cuenta de ello. Los personajes secundarios —entre quienes me encantaría destacar a Nikolai Kretzsky, igual de importantes para la historia que los demás, logran sorprendernos de un modo fascinante, mostrándonos que incluso las peores personas pueden llevar a cabo buenas y compasivas acciones en los momentos más duros de la historia. Dejaré que los descubráis y disfrutéis por vosotros mismos.

La prosa de la autora es simplemente maravillosa. Es simple y sencilla, pero logra transimir de un modo inigualable. Un relato que nos hará sentirnos en la misma piel que Lina, a percibir su odio corriendo por nuestras venas, a saborear sus lágrimas saladas, a notar que nuestro corazón se encoge ante su dolor. Intercala algunos flashbacks en la narración, mostrándonos retazos de la vida anterior de Lina.


No quiero pensar que soy algo masoca por leer libros como este, pero he de admitir que mis preferidos son los que me hacen sentir de verdad al narrador, aunque sea dolor y me haga llorar a mares. Sin duda, Entre tonos de gris es un libro que todo el mundo debería leer; tengo claro que ésta será una historia que recordaré durante mucho tiempo y que pienso repetir con Ruta Sepetys.

5/5
★★★★★

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